martes, 4 de septiembre de 2007

To be or have been... that's now the question!

Estamos en una agridulce época. Un momento de esos que pasarán a la historia porque todo lo que conocemos está en guerra. La guerra de los sexos, la guerra del centavo, la guerra en Irak, la guerra por Nepal, la guerra, la guerra, la guerra... Parece que todo está condenado a ser una sóla lucha, una revolución constante, un estallido frecuente o una inminente disputa.

Sin ir más allá, como es mi costumbre, he descubierto que de alguna forma mucho de lo que es una guerra está dentro de uno. Brillante deduccción, dirán ustedes, acabo de descubrir el agua tibia, pero creánme que tengo un punto, no es tan simple, ni tan complejo pero es verdad.

Resulta que de un tiempo para acá me he puesto a pensar en lo que es el exnoviazgo. Esa etapa típica después del rompimiento en donde uno se desgarra las vestiduras, come helado hasta inflarse como un globo, llama al exnovio(a) a las 3 de la mañana borracho, o si es muy maduro, simplemente se desaparece del mapa.

Es esa etapa en donde uno ya no sabe si es o no es o si simplemente fue o qué habrá sido. Es ese momento de la vida en donde uno se pone a pensar en todo lo que fue lo que pasó, lo que pasaría, en el porqué y las mil razones para acabar con todo y después de tener la cabeza hecha una verdadera melodía se da cuenta de que es suficiente, y como dice Benedetti "con los ojos bien secos, por si acaso, miro como te vas adentrando en la niebla y empiezo a recordarte".

Pienso en los noviazgos y creo que el exnoviazgo es una época que no pasa en la vida, aquel que fue siempre estará ahí, pero de una manera distinta. El una vez amigo, al que le decías novio pasa a una otra categoría.

Es esa guerra, esa tan simple, entre los sentimientos actuales y los pasados. Es ese remover los escombros y encontrar que aunque nada se puede salvar siempre habrá un recuerdo, uno maravilloso o uno que no quisiera archivarse, pero al fin y al cabo seguirá ahí.

Entonces uno saca su banderita blanca, deja la güevonada y ya! Como por arte de magia llega alguien más, alguien que le cambia a uno la vida.

Un posible novio, es siempre un posible exnovio, pero no seamos pesimistas también es un posible recuerdo que nunca morirá.

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